Ójala que todos los dÃas pudiera acabar la tarde con esta sensación de traquilidad y tristeza suave de tarde de invierno.
No es fácil sentir bien la tristeza dentro de uno, pero es posible y aprender a acunarla es una de las buenas cosas que he aprendido en la vida.
Espero que mañana tenga que acunar la alegrÃa, o las sonrisas tiernas de mirar a mis hijos-as o a mi mujer, despacio, muy despacio.
Un saludo y hasta mañana.
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hoy ha sido un buen dÃa
@ 2006-03-11 – 21:50:54
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poema para mi hijo
@ 2006-03-11 – 21:50:17
Hoy he pasado toda la tarde con mi hijo pequeño, paseando, jugando y dejando que el tiempo nos vistiese de tristeza cálida y pausada.
Reencuentro aquà el poema que le escribà antes de nacer.Acogeré entre mis manos
tu cuerpo sin tiempo, tanto
que beberé con delirio
tu alma, tu primer llanto.Entre mis verdes ventanas
apuntarán unos brillos
gotas alegres, futuro
nueva sombra de mà mismo.Acunarás tú mi alma
de viejo tejo y mi canto
arrullará tu reposo
pequeño, sutil, rosado.Como hoja recién abierta
temblarás mientras tú creces
escrutas el nuevo bosque
y sueñas amaneceres.Te sueño, hijo, te vivo.
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pequeña alabanza al silencio
@ 2006-03-06 – 18:48:38
SILENCIO
Te he sentido entre los dedos, te he temido y te arropado, te he escuchado y enmarcado dentro de mis pensamientos. Ven, rellena los alocados vaivenes de mi pensar, pon el fondo de color y hazme comprender tu significado.
Te soy extraño, me eres desconocido, pero siento la necesidad de integrarte en mis anhelos, de hacerte dueño y señor de algunos de mis momentos, de ser parte de mi yo, de ser mÃo, de dejarme llevar entre tus alas de viajero y peregrino.
Te deseo, bálsamo reparador de sentimientos sin freno, sabio relator de mis historias sin palabras, sólo sentidas, sólo pensadas, sólo mÃas.
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en espera de otros tiempos, un cuento "El arroyo y el tiempo"
@ 2006-03-06 – 16:20:24
“El arroyo y el tiempoâ€.
En un paÃs, sin que importe demasiado cuál, vivÃa un niño, o niña, tampoco tiene la más mÃnima importancia, en una casa de montaña y cerca de la misma existÃa un arroyo al cual acudÃa de vez en cuando a jugar, a lanzar piedras, a saltar o a bañarse con sus amigos.
Eran tiempos sin prisa donde cada momento era independiente de los anteriores y de los siguientes. El niño y el arroyo transcurrÃan sin prisa por el paisaje.
Creció el niño y se fue haciendo mayor. Empezó a experimentar inquietud por ver dónde empezaba y acababa el arroyo y solÃa correr por las orillas del mismo hasta el nacedero donde empezaba y hasta el rÃo grande donde acababa.
Cuando querÃa llegar al final del rÃo y encontrarse con otras personas jóvenes como él, el arroyo le parecÃa demasiado lento y querÃa que fuese más rápido, que no se demorase entre las piedras y en los recodos.
Saltaba de piedra en piedra, de orilla a orilla cuando podÃa y acortaba el camino hasta su destino.
Siguió creciendo y llegó a una cierta madurez. Sus cabello empezaron a escasear y las preocupaciones, los trabajos (tenÃa que llevar cosas de las huertas hasta el final del arroyo), las gentes que con él vivÃan le mantenÃan ocupado y preocupado.
Trataba de disfrutar del arroyo mientras caminaba, pero el rÃo seguÃa su curso imperturbable. Le hubiera gustado sentarse en cualquier recodo, sobre cualquier piedra, pero las obligaciones le impedÃan el parar, debÃa continuar hasta el final y acabar sus obligaciones.
Cuando regresaba hasta su casa, hubiese deseado que el arroyo bajase más despacio, poder disfrutar de pequeños altos en sus quehaceres, pero no era fácil, siempre habÃa algo que hacer y el arroyo no se paraba.
Una tarde, al volver hacia casa, se encontró con un amigo de cuando era niño y todo parecÃa una sucesión de momentos independientes y se sentaron un rato junto al arroyo. Charlaron, se preguntaron y contestaron, y parecÃa que el arroyo no se moviera. Estaba anocheciendo y sintió lo bien que estaba por dentro, aunque el arroyo no se habÃa detenido, él habÃa sentido que casi lo habÃa conseguido. En su interior el arroyo se habÃa remansado, habÃan desaparecido sus prisas y sus saltos.
Se prometió a sà mismo parar de vez en cuando en ese u otro recodo y dedicarse a escuchar el bosque, los cantos, el silencio, su respirar y sus pensamientos, salirse del rápido discurrir de todos los dÃas.
Pero no era fácil, no encontraba tantos momentos. Fue aprendiendo y encontrando con más facilidad cada vez esos instantes.
Nuestro personaje siguió creciendo, sus cabellos eran cada vez menos y su cuerpo iba encorvándose, sus andares, cada vez más lentos, le llevaban al arroyo, sin obligaciones, y volvÃa a sentir su transcurrir de nuevo como momentos independientes. El agua estaba hoy aquÃ, mañana allÃ, no importaba, lo importante era que siguiera su curso.
SolÃa llevar a su nieto pequeño en alguno de sus paseos y sonreÃa bajo la sombra de algún roble, mientras el pequeño lanzaba piedras, saltaba al agua, al transcurrir sin tiempo del agua. También veÃan pasar de vez en cuando a algún vecino más joven, casi sin tiempo para saludar, buscando el final o el nacer del arroyo y esperaban al atardecer la vuelta de su hijo, de sus idas y venidas.
Un dÃa, se sentaron juntos a observar los últimos juegos del niño, antes de volver a casa y mirando a los ojos del hijo, que observaba y le decÃa al nieto que era tarde, que tenÃan que volver a casa, le pidió que estuviera tranquilo, que la prisa no les iba a hacer ganar tiempo. De repente, le pareció que el arroyo se detenÃa, que dejaba de correr. Encontró una lágrima en los ojos de su hijo y de su nieto. No veÃa ya el arroyo.
Ese dÃa volvieron solos a casa nieto e hijo. El abuelo se habÃa fundido en el arroyo que, como siempre, continuaba con su eterno transcurrir, entre los montes, hacia otro rÃo.
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un poema de amor a mi pareja
@ 2006-03-03 – 11:59:04
Lo que más me gusta de ti eres tú
Lo que más me gusta de ti eres tú
emergiendo del recuerdo, uniendo
sentimiento y pensamiento a contraluz
el yo y el tú en unidad fundiendo.Apareciste puntual en juventud.
Mientras montabas tú tus estructuras
me ayudaste a perfilar contra el azul
del tiempo, mis sueños, mis desventuras.Quisiera renovar hoy mi deseo
de quererte, contra marea y miedo
quiero alentar al viento el aleteode mil amores volando en el cielo
de mis sueños, mientras yo tarareo
mi canción, eres tú lo que más quiero. -
hoy me han contado que ha nacido Paula "NANA EN TRES ACTOS"
@ 2006-03-02 – 15:07:54
Hoy me han contado que ha nacido Paula. Ha sido su padre y me han comunicado la buena noticia. Cuando me enteré de la proximidad del nacimiento, empecé a remover en mi interior los recuerdos (yo tengo tres hijos-as)y le escribà esta nana en tres actos:
Si alguien la lee, espero que le guste y le haga recordar o reelaborar los pensamientos de aquelllos momentos, desde cualquiera de las tres posturas, la madre, el padre y el/la niño-a.
NANA EN TRES ACTOS, QUE SON LOS QUE TIENEN QUE SER
(nana integrada o integral o integrativa...)MADRE
Duerme, mi niña.
Descansa en mi vientre dolorido
mientras mis manos acunan
tu cuerpo sin tiempo,
mientras mis lágrimas tejen
canciones que arrullen tu alma.Duerme, mi niña.
Sueña en tus ojos mi piel,
sudorosa y esforzada,
mientras mis palabras secan
tus lágrimas recién aprendidas,
tus llamadas nuevas y llenas
de necesidad de madre.Duerme, mi niña.
Come mi leche y llena
de esperanzas y de lunas,
tus noches y dÃas nuevos,
de colores de mi sangre,
tus sonrisas y tus manos,
que me buscan, que me sienten.Duerme mi niña
junto a tu madre cansada,
descansa y sueña.PADRE
Duerme, mi niña,
duerme mujer,
descansa tu cuerpo dolorido
en el capazo de sentimientos
de mi corazón emocionado.Quiero tejer una cuna
con lágrimas y palabras tiernas,
para que duerman muy juntas
la niña y la madre solas.
Quiero pintar un regazo
de ternura y emociones,
donde descansen del parto
la madre y la niña nuevas.He descubierto tus ojos
de luz recién encendida.
Han caÃdo sobre ti,
tiernas y temblorosas,
mis lágrimas de padre enganchado
al cordón indivisible
que nos une y nos mantiene
enlazados de por vida.He besado tus labios de madre en la mezcla
de dolor y felicidad,
saladas lágrimas bellas
en tus labios de mujer,
entreabiertos al futuro,
en tus brazos tiernos de madre,
compartidos con los mÃos.He sido padre.
NIÑO-A
Quiero que me protejas,
que me digas mil canciones
de sabores y colores.
Que me llores y me rÃas,
que descubras mis sentidos
al mundo que me recibe.
Quiero que me quieras,
con mi cuerpo y mis manitas,
que me cojas y me arrulles,
con suaves y cálidas notas
de canciones y emociones,
mezclados en tu sonrisa,
todo es nuevo.
Quiero que me protejas. -
otra noche más
@ 2006-03-01 – 21:30:03
Antes de acabar el dÃa, unos versos para reflexionar sobre las vivencias del dÃa, esta vez centradas en el amor.
Momentos de placer atemporales
Me miras a los ojos y presiento
piel y sangre ardiendo en tu mirada
imán que me atrae hacia tu nada
me falta, por faltarme, hasta el alientoQuiero plasmar el mundo en un momento
lanzarte mis desmanes en manada
susurrar la canción nunca cantada
ser de tu sed de amor el alimentoEnvuelta frente a mà en suaves tules
gózame y aplaca el dulce tormento
que hiere mi piel con mil cristalesGuÃa mis sentidos hasta los azules
cielos donde acaba el sufrimiento
placer y amor de sueños inmortalesUn canto al amor con alguna licencia poética y un guiño a Miguel Hernández.
Que los sueños os sean propicios.
Modesto. -
la vivencia del tiempo
@ 2006-02-28 – 22:12:42
Se nos va el tiempo coon furia, con rabia, o nos deja con rabia, que no es lo mismo. Con el tiempo es difÃcil hacer buenas amistades. Cuando eres joven queremos que corra y salte, que lleguen momentos nuevos y nos pasan por encima, muy por encima.
Cuendo queremos que venga más despacio y se remanse, transcurra lento y pausado a nuestro lado, no nos hace caso y nos desespera.
Es importante acunarlo y hacerlo socio, que no corra demasiado, que se amolde a nuestro ritmo, o, lo que es más factible, que nosotros nos amoldemos al suyo.Lo escribió mejor que yo otro escritor:
(Mario Lago)
“ Hice un acuerdo
de coexistencia pacÃfica con el tiempo:
ni él me persigue.. ni yo huyo de él..
un dÃa nos encontraremos."Que mañana sea también un buen dÃa.
Modesto. -
otsaila bukatzen zaigu
@ 2006-02-28 – 22:07:20
Ba doa denbora aurrera y gu berarekin.
Gero eta azkarrago eskuetatik joaten zaigu eta ez dakigu nora.
Beste agunean zerbait irakurri nuen honi buruz.“ Hice un acuerdo
de coexistencia pacÃfica con el tiempo:
ni él me persigue.. ni yo huyo de él..
un dÃa nos encontraremos."
(Mario Lago)Horrelako pentsamenduekin hobeto bizitzen nau denborak.
Gero arte, Modesto
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mientras nos vive la vida
@ 2006-02-27 – 17:04:12
Hace un tiempo le escribà una carta a la muerte. Hoy ha venido a mi memoria y la pondré en papel. Es otra manera de nviarla al correo, cosa que hasta hoy no he hecho.
Un saludo para quien la lea y la haga suya, o no.
Modesto. 27 febrero 06
A quien corresponda:
A la inesperada pero ineludible visitante de los vivos:
A la muerte:Cansado estoy de repetirte ritos, de ofrendarte recuerdos y miradas, miradas de miedo y de recelo, miradas de reojo por si te veo. Siempre que te veo, menos mal, te veo en los ojos sin cerrar de los demás, en los ojos de los ancianos que ya han visto demasiado y en los ojos de los niños que no verán casi nada; en los ojos de cristal de los que te han buscado hasta encontrarte y en los ojos sorprendidos (y muy abiertos) de quien no te esperaba en aquella curva.
Ansias de verte no tengo, pero mis neuronas curiosas y traviesas se empeñan en hilvanar el tejido donde se representa tu encuentro y el mÃo ¿Te veré de verdad o seguirás siendo inasible e inefable? ¿Te podré hablar y llamarte por tu nombre?
En la tela dibujada por mi alma de pintor de futuros multicolores, se asoman a veces escenas donde con mirada de viejo ya gastado, te recibo con ojos hasta agradecidos y un “ya era hora†descansado. En otras te repudio y rechazo tu compañÃa tan temprana, sin tiempo a las despedidas, ni a los equipajes bien planeados para tu largo viaje (¿o no será tan largo?).
Las escenas de nuestros encuentros se amontonan como cuadros en el desván del pintor y en todos los cuadros falta tu cara. No te conozco y sé que te encontraré. No sé pintarte pero anticipo tu llegada, tu abrazo, del que no sabré retraerme.
Cansado estoy de pensar en ti y, sin embargo, apareces en mis cuadros, en mis cuentos y, lo que es peor, en mi vida, en recodos de mis compañeros de viaje, en las páginas llenas de esquelas que a diario engalanan y rellenan las noticias.
Cansado estoy de saberte invencible y no saber hasta cuándo seguiré rindiéndote culto en los funerales de los otros y acabaré siendo actor en una obra contigo, y serán los otros, otros más longevos, los que te rendirán culto en mi memoria.
Cansado estoy de anticipar escenas en que encuentras acomodo junto a mis seres vivos. ¿Será un antÃdoto suficiente sentirte cerca?
Cansado estoy de saberte amiga y compañera inexcusable de mi último viaje, amante a la que no sabré ni podré responder que no, rechazar tus galas negras y tu abrazo eterno y fatal.
Te escribo estas lÃneas por si tú, que vienes a mi memoria y a mis cuadros, te aburres de mi insistencia y dejas para otro dÃa tan inexcusable viaje. Para que dejes que siga escribiendo mis dÃas y mis amores sin ser compañÃa tuya.
Espero que no me contestes y que olvides que algún dÃa, en algún puerto, en alguna esquina, tenemos una cita tú y yo.
Quisiera llegar a viejo y desear tu abrazo, sonreÃrte mientras llegas y abandonarme en tu lecho, muy despacio y con tu mano vieja sujetando la mÃa, cansada entonces de escribir y pintar.
Hasta dentro de mucho.
Modesto, (sin dirección).
